Reflexiones de vida para lograr una espiritualidad

El ser humano en la incansable búsqueda de la espiritualidad divina.
(No basado en religiones... todos la pueden encontrar)

martes, 27 de septiembre de 2011

AHORA QUE TE HAZ MARCHADO!

Ahora que te has marchado, te has llevado contigo, todas mis ilusiones sueños y esperanzas, no se cuando has de volver solamente se que ahora no estas mas a mi lado, solamente se que te necesito para poder seguir adelante, para levantarme cada mañana, y sentir que el sol brilla con un nuevo resplandor, pero ahora que no te tengo el mundo se me ha vuelto gris.

No tengo razón alguna de vivir si no te tengo, eres mi todo, mi razón de ser, mi razón de encontrarle sentido a la vida, te has marchado, se que has de volver y yo te estaré esperando para poder decirte que...

Te amo, que nunca te olvidé, con lágrimas en los ojos te dije adiós, fue muy dura la despedida, el último beso que no se me olvida, la última caricia que aun llevo prendida a mi cuerpo, y un adiós que dolió mucho, que el llanto no se pudo contener
y se dejó doblegar cuando te marchabas.

Solamente espero el día de tu llegada, para poder abrazarte con todas mis fuerzas y sentir que soy tuya y sentir que eres mío, de que me sirve ahora saber que tengo todo sino te tengo a ti, te amo, como nunca imagine poder amar, solamente le doy gracias a Dios de saber que estás vivo, y que algún día, no se cuando, pero has de volver, y yo estaré aquí, esperándole con mis cabellos blancos y mi cara arrugada, sentada a fuera de mi casa, esperando a un amor que fue mi todo..
A lo largo de mi vida me he cansado de muchas cosas, entre ellas; trabajar, sufrir, fracasar, Llorar... Pero De la misma forma, con el paso del tiempo he comprendido que; Trabajar no es sinonimo de Esclavitud, Sino de superacion, que sufrir me ha hecho mas fuerte, que fracasar me ha ayudado a levantarme y que llorar me ha ayudado a valorar la felicidad y las personas que me han ayudado a construirla.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

TIENES LA LLAVE!!!!!!!!!!!!!!


Mirate las manos, hay algo que Dios entregó en tus manos. Aunque no veas nada, hay algo que Dios entregó en tus manos, yo lo creo. Jericó, era una de las ciudades de aquella época, más fortificadas y estaban las puertas bien cerradas, porque le temían al pueblo de Israel. Y así muchas veces pasa con nuestra vida, tenemos delante puertas cerradas, y esas puertas cerradas, están cerradas en realidad, porque nos tienen miedo a nosotros, porque tenemos poder para abrir esas puertas, así como en el mundo natural las puertas se abren con llaves, en el mundo espiritual las puertas se abren con llaves.

En Mateo, Jesús le dice a Pedro: "a ti te he dado las llaves del reino de los cielos y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos, y lo que desatares será desatado en los cielos".
Dios nos dio llaves, tengo las  llaves en mi poder. El pasaje dice "llaves" no dice que tenemos una llave, o sea que en realidad el problema no son las puertas cerradas, porque tenemos llaves. Cuando en nuestra vida aparece una puerta cerrada, que parece que no podemos ingresar por ahí, que no se nos da eso que queremos, que no se abre esa puerta, el problema no es la puerta cerrada ¿cuál será el problema entonces? que no usamos la llave para abrir la puerta, y tengo que usar las llaves. Pero cuando hay una puerta cerrada nos quedamos mirando la puerta cerrada, nos enojamos con Dios, le decimos ¿por qué a mí no se me abre la puerta?, a la vecina sí, pero a mi no se me abre ni la puerta, o nos enojamos con nosotros mismos, porque nos sentimos inútiles, nos sentimos poca cosa, porque no podemos abrir esa puerta cerrada, o giramos durante años y años alrededor de esa puerta cerrada y nunca se nos abre, y eso que queremos no aparece, parece que siempre hay un obstáculo que nos impide llegar adonde queremos, y en realidad el problema no son las puertas cerradas, ¿no te alivia saber que no es la puerta cerrada el problema? sino que hay algo que Dios nos dio, que son las llaves, que no las estamos usando. Abrir una puerta cuando uno quiera abrirla, ¿por qué querés abrir una puerta? porque querés expandirte, porque querés crecer, porque querés conquistar este pueblo, quería tomar la ciudad porque quería conquistar la tierra, el terreno, quería seguir creciendo y cada vez que vos querés pasar una puerta, es porque vos querés conquistar algo. Cuando quise entrar a CNN primero salí en Argentina y luego me fui hasta Miami, no es simplemente por decir: salí en CNN, es porque detrás de eso hay una puerta, hay una conquista que yo quiero hacer, que tiene que ver con el sueño que Dios me dio y tiene que ver con mujeres. Yo sabía que tenía que dar ese paso y abrir esa puerta, para que luego viniera la expansión, o sea que cada vez que hay una puerta cerrada, vos primero tenés que ponerte contenta, porque vos querés traspasar esa puerta para crecer y expandirte. ¿Cuántas quieren crecer más todavía?

¿Qué es lo que no nos permite a veces, usar las llaves para abrir las puertas que están cerradas? muchas veces lo que no nos permite usar las llaves son las heridas que tenemos en nuestro corazón, muchas veces estamos heridas por algo, por una frase, por una palabra, por una actitud, por la vida que tenemos, a veces la vida misma que tenemos, donde hemos tenido o seguimos teniendo luchas tras lucha, hace que nos paremos delante de la puerta cerrada y que no queramos usar la llave para abrir esa puerta.
¿Cuál es la herida de tu vida? esa es la pregunta que te quiero hacer, ¿cuál es la herida de tu vida actualmente? ¿Podrías ponerle nombre a esa herida en una frase o en una palabra? mi herida es... cada uno tiene su herida. Ustedes saben que en la antigüedad había una postura, cuando se moría alguien, la persona que estaba de luto se ponía una cinta negra alrededor del brazo, para que todo el mundo supiera que estaba pasando por luto, por una situación difícil, que estaba triste, entonces nadie le iba a exigir que actuara como acostumbraba hacer esa persona, era la señal de que estaba pasando por un mal momento y muchas veces nosotros hacemos lo mismo, llevamos esa herida pegada a nuestro brazo.
Me van a decir: heridas = abandono supongamos que esa persona lucha por el abandono, lo tiene escrito en una cinta en donde se lo atan al brazo, otra herida es depresión, traición, temor, violencia, golpes, rechazo, adicción, manipulación, infidelidad, desprecio, miedo. Imagínense que todas nosotras fuéramos con esta cinta caminando por la vida, todas ellas mostrando que esa es la herida de su vida y que lucha todo el tiempo con esta herida y las llevan para siempre, para que nadie las moleste, que nadie les pida nada nuevo, que nadie les exija nada, porque cada una de ellas está luchando con su propia herida y con su propio dolor, y no se quiere sacar esta cinta, a veces las mujeres y los hombres hacemos esto. Estas mujeres  están  muy doloridas por la vida, las maltrataron  y se juntan con el dolor, caminan la rechazada, la abandonada, la adicta, no hay consuelo para ellas, viven así toda la vida.

Nuestras heridas no nos permiten muchas veces abrir puertas, usar las llaves para abrir puertas, hay mujeres y hombres que tienen la herida escrita y se ve a simple vista, y hay otras personas que no tienen esa herida a simple vista, pero cuando uno empieza a buscar un poco en su vida, se da cuenta que va a llevando esa herida y esa herida cuando llega a una puerta cerrada, parece que se ve más, porque cuando tenés que usar la llave no te atreves a usar la llave, porque la herida aparece: no voy a poder, no lo voy a lograr, yo siempre fui abandonada, a mí siempre me pasaron cosas malas, lo bueno nunca va a venir a mi vida, entonces todos llevamos una herida escrita que cuando aparece la puerta cerrada se activa con una fuerza.
¿Qué porcentaje ocupa en tu vida esa herida?

¿Qué espacio  de tus pensamientos 40, 50, 60, 80, 100 %? te levantaste de la mañana hasta la noche pensando en esa herida, ¿qué porcentaje ocupa tu herida en tu vida? ¿Cuánto de tu pensamiento?
Una herida es un tema que te preocupa y que organiza tu vida, o sea, vos no organizás tu vida, tu herida organiza tu vida, tu dolor organiza tu vida, porque hoy hay gente que tiene la herida de la muerte de un ser querido,  organiza toda su vida alrededor de la muerte de un ser querido, sabe que tal día en la semana va al cementerio a llevarle flores al muerto, sabe que tal otro día le prende una vela al muerto, tal otro día hace un recordatorio por el muerto y sigue atado a esa herida  y toda su agenda toda su vida gira alrededor de la herida, o tal vez tu agenda gire alrededor del abandono, cada relación interpersonal que hacés tiene que ver con el abandono. Pero tu herida lo que tiene que lograr es ejercer la suficiente presión positiva para tirar abajo la puerta que está cerrada, o sea para tomar la llave correcta y abrir la puerta. Tengo las llaves.

¿Cuántos están seguros de que tienen las llaves?

¿Qué es la llave? las llaves son estrategias que Dios te da para abrir esa puerta cerrada, porque ya dijimos que el problema no es la puerta cerrada, sino que tenemos que usar las llaves correctas para abrir la puerta correcta. Dios siempre te va a mostrar una estrategia, te va a dar una llave y te va a decir: con esta estrategia vas a abrir esa puerta cerrada, el caso de Jericó Dios le da la estrategia y le dice: ustedes van a dar seis vueltas, una por día durante seis días, al séptimo día van a dar otra vuelta, van a dar siete vueltas alrededor de la muralla y la muralla va a caer y Josué le agrega y van a ir en silencio adelante van a ir las trompetas pero van a ir en silencio, ¿cuál era la estrategia?¿cuál era la llave? el "silencio”. No era la cantidad de vueltas sino que las tenían que dar en silencio, ¿por qué? porque Dios ahí  les estaba curando una herida, ellos habían ido por todo el desierto murmurando, maldiciendo, nos vamos a morir en el desierto, no vamos a salir vivos de este desierto, ¿por qué no nos quedamos en Egipto? que está permanente y constante, entonces la orden es "vayan en silencio" porque si antes cuando el pueblo murmuró, las puertas no se abrieron, ahora con esta llave que les doy, los muros se les van a caer y tal vez sea una llave que Dios quiera darte en este día el silencio. ¿Qué significa el silencio? hasta ahora para lograr abrir esa puerta lo único que hice fue quejarme, lo único que hice fue maldecir, lo único que hice fue decir, no lo voy a lograr y Dios te dice: la llave es el silencio. Amén. Especialmente las mujeres, tal vez tengas que hacer silencio con tus hijos, decís: ¿por qué mis hijos no se convierten? ¿Por qué no vienen al Señor?, tal vez tengas que hacer silencio, el silencio es una llave que entra en la puerta correcta, tal vez vos hablaste mucho, decís, pero mirá, no me hace caso, no me obedece, es un desobediente, tal vez tenías que hacer silencio dentro tuyo y hacerle silencio a él, porque el silencio es una estrategia del cielo para cortar toda murmuración. ¿Cuántas veces murmuraste frente a cosas que no te salían?, ¿cuántas veces te quejaste cuando las cosas no se dan como vos querés? y tal vez hoy el Señor te está dando la estrategia, silencio, ¿podrás hacer silencio para que la puerta se abra?, ¿podrás usar esta llave del silencio?, ¿en qué área tenés que usar silencio? ¿En tu economía? Decís, la plata no me alcanza, mirá lo que tengo que comprar, nunca me puedo vestir bien, nunca puedo salir adonde quiero, no tengo las vacaciones que me gustan, siempre termino acá, nunca llego para pagar el alquiler y Dios te dice: hacé silencio:

- Frente a tus hijos hacé silencio
-Frente a tu pareja hacé silencio.

Qué llave difícil es para usar para las mujeres, es difícil de usar, pero Dios quiere cortar tu murmuración y tu queja constante, porque a vos ya se te hizo un deporte la queja, no es que lo hacés porque sos mala, ni porque tenés ese pensamiento, sino por costumbre, te quejás por costumbre, hablás mal por costumbre, pensás mal de vos por costumbre y Dios te dice, te voy a dar la llave y cuando uses la llave del silencio, la puerta que estaba cerrada la vas a abrir.
Cada uno de nosotros tenemos que descubrir cuál es la llave correcta. ¿Y cómo sabés en primer lugar que vas a abrir esa puerta cerrada?
Primero, teniendo la llave, todos tenemos llaves que Dios nos dio. ¿Saben quiénes son los que tienen las llaves? los dueños, porque si vos sos inquilino, tenés por un tiempo la llave, si vos sos amiga o amigo, tenés por un tiempo la llave del departamento de tu amigo, pero si vos sos dueño, la tenés siempre y acá en este lugar, como somos hijos de Dios, somos dueños de las llaves. Tengo las llaves.
Sos poseedor de la llave, cada vez que te encuentres, o te enfrentes a una puerta cerrada tenés que mirar tus manos, o tenés que mirar tu bolsillo, o tenés que abrir tu cartera, porque ahí  hay llaves espirituales que Dios te dio, porque el problema no es la puerta cerrada, es que hay llaves que no estás usando y Dios te dice, yo te di las llaves, amén.

¿Cómo pude hacer CNN en Miami? estando en Argentina dije voy a hacer un viaje a Miami y digo, pero ahí está CNN, por lo menos está la sucursal y escribí un correo a Glenda Umaña que era la que me había invitado para salir acá, en Argentina, y le dije la fecha en la que iba a estar en Miami, ¿qué te parece si hacemos algo en el programa Noti-mujer y ella me respondió que sí ¿cuál es la llave que usé?, ¿la del éxito?, ¿la pregunta?, ¿la del deseo?, ¿la de la preparación?, ¡no! la llave que use fue "pedir" ¿no dice la Biblia que el que pide recibe?, pedí mirá voy a estar, ¿qué te parece si salgo allá?, claro que si Alejandra, va a ser un gusto tenerte en CNN, pedí, y tal vez la llave que estás necesitando para abrir la puerta sea simplemente pedir. Cuando uses esa llave la puerta se va a abrir.
Hay cosas que las tenés que pedir nada más, tal vez le pediste a otra persona, no a la persona encargada ¿le pediste a la persona que te puede abrir esa puerta? Pedí, no manguées una cosa es manguear y otra cosa es pedir, y nosotros no somos de manguear, pedir con altura, sabiendo que cada vez que hay una puerta cerrada vos lo único que querés es expandirte, no es simplemente para decir, se abrió la puerta, sino ahora voy a tomar el terreno que hay detrás de esa puerta.
Primero, tengo las llaves, hay una llave que Dios te dio, te dio muchas, pero hay una que abre la puerta que hoy en tu vida está cerrada. Dios te dio muchas llaves, dentro de todas las llaves, hay una que Dios te dio, que abre la puerta que hoy en tu vida está cerrada y esa llave te pertenece, porque sos dueño por ser hijo de Dios, porque Él nos ha entregado las llaves, ¿cuál es la puerta que está cerrada? las llaves están en tus manos, el problema no es la puerta cerrada, el problema es que no estás usando la llave y la estrategia que Dios te dio.

En segundo lugar ¿cómo abro una puerta?

Probando llaves, cuando vos llegás a tu casa y no ves nada, está todo oscuro, ponés cualquier llave y vas probando cuál abre, tenés que probar y probar significa probar, si esta no fue, agarro la otra, si el silencio no me sirvió para nada es porque tal vez no sea el silencio, tal vez sea pedir, si pedir no me sirvió para nada es porque tal vez tengas que usar otra estrategia otra llave. Tengo que proba mis llaves, proba y descarta.

Leía de una  mujer que toda su vida había sido abandonada, la herida del abandono, por su papá primero, que se separó de su mamá, luego fue abandonada por su mamá, la dejó con una abuela, luego ella fue abandonada por su primer pareja, con la primer pareja tiene una hija, la hija se hizo adolescente se va de la casa, se va a otra ciudad para estudiar, y no vuelve nunca más a  la casa, sin decirle nada a la madre, o sea otro abandono, y así como una sucesión de parejas, va siendo abandonada y el temor más grande decís, otro abandono más y me va a terminar matando, si a mí me abandonan otra vez yo me voy a terminar muriendo, porque ya no soporto el abandono, me va a  llevar a la muerte. Se vuelve a casar con otro hombre, por esta necesidad de tener a alguien al lado y de sentirse abandonada, se casa con un hombre y de estar unos meses bien y a los meses al hombre le agarra un ataque de asma, y va al hospital y el médico le dice: señor usted se tiene que mudar del lugar, no puede vivir acá, necesita ir a la montaña, con otro clima para poder vivir, sino yo no le doy garantía de que usted viva, porque lo que usted tuvo fue muy fuerte. Y el hombre le dice a esta mujer: yo voy a arriesgarme, voy a vivir la vida que yo quiero, no quiero esconderme más, eso significaba que se quedó en su casa y a él le gustaba trabajar la madera y sabía que si trabajaba con la madera, con todo el aserrín eso lo iba a terminar matando y ella en su interior tenía otra vez el miedo al abandono y dice que por dentro trataba de equilibrarlo a él, que por favor se mudaran a la montaña, que sino él se iba a morir y la iba a dejar, y si la dejaba ella era la que si iba a morir, pero dice que lo gritaba por dentro, pero no lo podía decir, porque se estaba probando algo a si misma, así estuvo todo un año y dice que ese año fue el año más feliz, porque ella permitió que él viviera como él quería, haciendo lo que él quería, y ella trató de vivir al lado de él sabiendo que lo tenía, al año este hombre muere de otro ataque que tiene y esta mujer vuelve a quedar sola, pero esta vez con la sensación de que había vencido. ¿Y por qué había vencido? porque ella pensó siempre, que el abandono era la muerte y en este caso ella no murió, pudo seguir adelante, se dio cuenta que tenia la resistencia, cuando dejaba libre a alguien, que mientras retuvo, la muerte estuvo a su lado, pero cuando ella soltó, pudo pasar esa experiencia  sin sentir que otra vez se iba a morir y haciendo feliz a la persona que tenía al lado.

A veces hay que seguir probando en la vida, a veces creés que esa llave que te dijeron, que ya intentaste una vez te va a salir, pero tenés que volver a probar, tenés que volver a insistir con esa estrategia, tenés que decir, bueno, esto no funcionó, voy a lo otro, no me voy a morir porque esto no me haya funcionado, tal vez vos pensás que tenés un límite, que no vas a poder soportar otra vez el dolor y Dios te dice: te he enriquecido, te he dado fuerzas para soportar más de lo que imaginás y para salir en victoria, por eso, probá llaves, probá cosas que todavía no probaste para abrir puertas, buscá la estrategia correcta para abrir esa puerta que todavía no se abrió en tu vida, no digas: yo otra vez no quiero pasar por esto, yo otra desilusión no me aguanto, a mi esto me va a matar, esto me va a ir mal, no, no, no, volvé a probar y decí otra vez me voy a jugar, otra vez me voy a  arriesgar en la vida, otra vez lo vuelvo a hacer, lo voy a hacer porque he crecido y Dios me va a acompañar.
Para abrir una puerta tengo que tener llaves. Tenés que probar cuál es la llave correcta. Tenés que querer abrir esa puerta.

Y esto que parece lo más fácil es lo más difícil. Decís bueno, si estoy delante de una puerta y me quiero expandir, es lógico, pero a veces no queremos abrir esa puerta, a veces nos da miedo abrir esa puerta. Un día hablé con una chica muy jovencita, me decía, yo quiero la independencia, pero en realidad me da  mucho miedo ser independiente, me da mucho miedo que mis papás no estén, me da mucho miedo tener que ir a trabajar y arreglarme sola, ¿por qué? yo sé que esa llave es la que abre el sueño la puerta que yo quiero, pero no la quiero usar porque me da miedo. A los hijos adolescentes les da mucho miedo no tener padres, creen que los padres son eternos, que van a vivir para toda la vida con esos padres, y hay mucho miedo, y cuando tienen que salir al mundo a muchos les cuesta, tienen la llave, la capacidad, lo podes hacer, le decís, lo vas a lograr, te preparaste, tenés conocimiento, pero no quieren usar las llaves, muchas veces nosotras, mujeres, no queremos usar las llaves, la estrategia que Dios nos dio, porque estamos más cómodas usando la llave ajena, usando la llave que otro ya probó usando la llave que mi marido siempre usó, ¿para qué ponerme yo a probar mi llaves?

En tercer lugar tenés que querer abrir esa puerta y tal vez, cuando abras esa puerta lo primero que te pasa es que te toquen la herida que vos no querés, por eso no querés abrir puertas, porque Dios te dice, te tengo que sanar, tal vez la llave para abrir, esa llave es que perdones a alguien que todavía no pudiste perdonar, como cuesta usar esa llave. Es sencillo, Dios te dice la estrategia, la llave es el perdón, perdoná a esa persona y la puerta se abre, le pasó a Job con sus amigos, hasta que no los perdonó no vino la bendición y la prosperidad, miren que llave sencilla, sabemos que la tenemos que usar, pero no lo queremos hacer, no queremos perdonar, porque nos dañó tanto, nos lastimó, que no queremos, tal vez haya alguna persona que tenga que perdonar a alguien y el día que la perdone, yo no sé si será tu llave, pero tal vez sea, y hay que probar, tal vez sea perdonando a esa persona que se te abra la puerta, que se abra de par en par , tal vez la obediencia es la llave correcta, obedecer a alguien y vos no querés escuchar, esto es para los adolescentes especialmente, yo los bendigo realmente y tal vez la obediencia a tus papás sea la llave para que se abra esa puerta de trabajo, esa puerta en el estudio, o esa puerta con una pareja, tal vez sea la llave que estás necesitando la obediencia. Tal vez la otra llave sea el amor desinteresado, dar desinteresadamente a alguien, tal vez la otra llave sea la comprensión hacia el otro, alguien que te está hablando de lo que le pasa y vos no podés comprender su situación, porque estás metida en tus problemas y en tus cosas, y tal vez el salir y comprender, escuchar al otro, comprenderlo sea la llave para que la puerta se abra.

¿Saben cuál es la puerta que yo usé para todos mis sueños? ¿y por qué Dios me fue abriendo las puertas? porque yo encontré las llaves correctas, yo la descubrí y esta llave que me sirve a mí, no quiere decir que te sirva a vos, pero yo fui probando distintas y hay una que siempre me funciona, es como la llave que yo conozco, que es de  mi casa o de mi oficina, yo sé cual es, ya la tengo distinguida, ya no agarro otra, salvo que no vea nada, pero sé cuál es, esa llave siempre me abre la puerta, y cada vez que yo le he pedido algo al Señor, usé la llave de ofrendar, siempre le dije: Señor, yo te voy a hacer una ofrenda especial, esta es la que me sirvió a mí, no quiere decir que te pueda servir a vos, les cuento mi experiencia, al principio lo hacía con mucho temor, diciendo, no son cosas mías no, no, pero fui haciéndome desafíos de ofrenda, Señor yo te voy a dar tanto, cada vez oraba levantaba el sobre y decía, Señor es por esto, y todas las puertas se me abrieron a través de la ofrenda, porque Dios me dio esa llave, a mí me sirvió y a mí ese recurso, esa estrategia, me ha servido para abrir las grandes puertas que Dios me ha abierto en este tiempo, usar la llave correcta.

¿Cuál será la llave que tenés que usar vos? el perdón, el amor incondicional, el acercarte a otros, escuchar a otros, la obediencia, alguien que no querés obedecer ¿cuál será la llave que Dios te está diciendo en este tiempo, que va a abrir esa puerta cerrada? tal vez no podés usar una llave porque la maldijiste y eso también lo tenés que ver ¿habrá alguna llave que maldijiste que dijiste esto a mí no me sirve? esto a mí no me da resultado, el otro la usa y le sirve a mí no, y ni siquiera la probaste, pero ya la maldijiste de entrada, las llaves maldecidas te cierran puertas y dice la Biblia que cuando vos cerraste una puerta, nadie la puede abrir y si vos la cerraste con tu boca, no la podés abrir hasta que uses la estrategia correcta.

Yo quiero preguntarte ¿cuál es tu puerta cerrada? porque ese no es tu problema, sino la llave que tenés en tu mano, que no estás usando, ¿cuál será la llave que maldijiste?, ¿cuál será la llave que hace tiempo Dios te mostró, pero hasta ahora, por orgullo tal vez, no la usaste? por creer que no podías, qué voy a probar esto si es una tontería ¿esta tontería tengo que hacer?, y si, a veces Dios te pide cosas así, para ver tu fe, a este pueblo le hizo rodear el muro durante tantos días caminando en silencio, parecía una tontería, como gente preparada para la guerra que tenía que tomar una ciudad, iba a estar esperando que por caminar alrededor del muro, los muros se cayeran, y sin embargo Dios le dio la llave correcta.

Dios hoy te va a mostrar la llave correcta, y yo te puedo asegurar que hoy se te va a abrir esa puerta que por años estuvo cerrada, porque somos los dueños de la llave, todos tenemos llaves, tenés que elegir la llave correcta. Gloria a Dios.
Hoy te voy a dar una llave, te hablé de varias, pero te voy a dar una llave ¿qué te parece si las probamos todos esta llave? ¿Te gustaría que todos nos pusiéramos de acuerdo y probar una llave? fijate qué interesante, dice Proverbios 18:16 "Con regalos se abren todas las puertas y se llega a la presencia de gente importante”. Lo dice la Biblia.

¿Quién quiere tener una llave maestra que abra todas las puertas? mirá que simple, no lo maldigas, ¡ay! que tontería, mire si regalando se me va a abrir una puerta y me va a llevar a alguien importante, lo dice la Biblia no maldigas las llaves que te está dando, te está dando la llave maestra, dice se abren todas las puertas. ¿Cuántos quieren abrir todas las puertas? hacé regalos ¿por qué no probamos esa llave?, ¿te gustaría probar?, todos tenemos algo para regalar, todos y hacelo con este propósito,  que se te abra la puerta, usa la llave maestra, decís, este regalo es para que se me abra esta puerta, fijate cuál es el tamaño de la puerta para ver el tamaño del regalo también. ¿Cuántos quieren abrir puertas grandes? con regalos se abren todas las puertas y se llega a la presencia de gente importante, ¿cuántos necesitan llegar a gente importante porque tiene la capacidad de hacerte entrar ahí? ¿Con qué lo vas a hacer? Decís, a mi no me va a servir, ya la maldijiste, la cerraste bien cerrada, pero ¿qué te parece si lo probamos? con regalos, ¿te gustaría? Isaías 22:22 "Sobre sus hombros pondré las llaves de la casa de David; lo que él abra, nadie podrá cerrarlo; lo que él cierre, nadie podrá abrirlo", ¿querés esta autoridad en tu vida? Dios te ha entregado llaves, lo que vos abras nadie lo va a poder cerrar, y eso yo te lo puedo dar en miles y miles de experiencias que hemos tenido con Bernardo, de que puertas que hemos abierto con la llave indicada, aunque quisieron, nadie nunca las pudo cerrar. Y si nos pasó a nosotros nos va a pasar a todos, con regalos se abren todas las puertas.
Vas a pensar ¿qué regalo tenés que hacer y a quién se lo tenés que hacer? yo no sé a quien tenés que ir a ver, pero tal vez tengas que ir a hablar con alguien, le vas a llevar un regalo porque los regalos abren todas las puertas. Y mientras adores a Dios, pensá qué regalo y qué puerta querés que se abra y a quien se lo tenés que dar.

Quiero que tomes tus llaves en tu mano, es en este tiempo donde Dios te quiere mostrar cuál es la llave correcta, y le vas a preguntar al Señor cuál es la estrategia, Señor yo voy a probar los regalos, voy a  hacerlo por obediencia, porque no quiero maldecir esta llave que está en tu Palabra, no quiero cerrar más esa puerta, quiero que se abra pero quiero que me digas como abrir esa puerta tan difícil, tal vez con una estrategia, que me enseñes en estos días, enséñame Señor cuál es la llave para mis hijos, para que mejore mi pareja, cual es la llave para que mejore mi economía, cual es la llave para que en  mi negocio la gente entre a comprar, cual es la llave para hacer ese viaje que tanto anhelo, cual es la llave para que venga una pareja a mi vida y para que podamos ser felices, cual es la llave para ese futuro prosperado, de bendición, cual es la llave para mi ministerio, para que se abra mi liderazgo, para que pueda tener grupos grandes de gente, cual es la llave para pastorear, cual es la llave para traer gente, cual es la llave para elegir a la gente correcta, Señor dame la estrategia, pedísela con tu llave en la mano.

Hay gente importante a la que tenés que llegar y Dios hoy nos dio llaves, probala si querés abrir esa puerta, amén. Tenemos autoridad en nuestra vida para abrir toda puerta a nivel espiritual y que la veamos abierta a nivel natural.

SINDROME DEL " AVETRUZ "


Cuando el avestruz esconde la cabeza en realidad no se está escondiendo, pero se usa esta expresión para hablar de aquellas personas que –cuando viene una dificultad, un problema o un enemigo–, para no ver ese problema lo que hacen es meter la cabeza en la arena, y de esa manera creen que la dificultad o el problema no existen. Por ejemplo, hombres que cuando hay que hacer arreglos en la casa no están, desaparecen; y dices: “pero ya tenemos el dinero” y ellos no contestan, no responden. Cuando hay que decidir algo con respecto a los hijos nunca están presentes, o no te contestan. Si hay una crisis de pareja y le dices: “vamos a hacer una terapia; o que nos ayude un consejero”, ellos no te responden; es como si no hubiese ningún problema matrimonial. Y tú le dices: “¿pero no te das cuenta que la estamos pasando mal, que tenemos un conflicto?” y es como si oyera llover. Y así con distintas situaciones: esconden la cabeza.
¿Qué es esconder la cabeza?

Esconder la cabeza es negar, negar la situación. Vas con un planteo a tu marido o a tu pareja –con respecto a la casa, a los hijos, a una deuda– y él niega la situación. Parece que cuando le planteas una situación, un problema, o si hay que tomar una decisión, lo que hace es activar el modo de ahorro de energía. Él dice: “me desconecto, ahorro energía, porque no quiero malgastar mis emociones”. Ustedes saben que una de las áreas que más le cuesta a los hombres es el área emocional; las mujeres somos más de expresar nuestras emociones; los hombres no. Ellos sienten que tienen pocas emociones, poca energía emocional, y cada vez que vos le vas a decir algo que él tiene que resolver o tomar una decisión, se le activa el modo de ahorro de energía y dice: “yo mejor no me meto, porque se me va a ir mucha energía, entonces me desconecto” y ese hombre se desconecta.

Anestesiarse

Otra de las cosas que hace al negar una situación es anestesiarse. “Yo no siento nada, no veo que haya problemas, a mí no me conmueve lo que me estás diciendo, a mí no me molesta lo que a vos te molesta, estoy en un estado de anestesia total”. Porque eso que tiene que enfrentar para él es muy difícil ó muy doloroso; y como es difícil ó doloroso se anestesian. Ahorra energía, se desconecta, y se anestesia.
Otros hombres lo que hacen es ponerse anteojeras, como los caballos. El hombre corre, sigue haciendo lo de todos los días, trabaja mucho, llega a la noche cansado, sigue para adelante, pero no ve problemas, no mira para los costados, no ve los problemas de los hijos, de la casa, de la esposa, no ve los problemas de nada, porque él está enfocado solamente en su trabajo, que nadie lo interrumpa con otro problema. Dice: “si no veo problemas, los problemas no existen”. Pero vos le dices: “mira que al nene le está yendo mal en la escuela”; como no está todo el día y está enfocado en su trabajo, para él el problema no existe.

Negar la situación

Negar es estar ciego; una persona que niega los conflictos es una persona que está ciega. Son esos hombres que dicen: “No sé de qué te preocupas”, “Mañana lo vemos”, y mañana no llega nunca; para él siempre es mañana. Vos lo querés hablar ahora y él te dice: “mañana lo vemos”; es como ese cartel que dice: “Hoy no se fía; mañana sí”. “No exageres”. “Ya te escuché”,…y las mujeres somos de repetir. “Dame tiempo”, la famosa frase; vos le dices: “pero hace tres años que venimos con la gotera en el techo”, “deja vieja, yo lo voy a hacer”. Hace cinco años que pusiste un cartón porque él no te arregló el vidrio roto. Cuando él te dice: “yo lo voy a hacer” y se hace el experto, cuando un marido te dice: “deja que yo lo arreglo” anda buscando otra solución. “No empieces otra vez con eso”, le vas con el problema y él cierra la puerta, pero no quiere tratar el tema porque está negando. Negación, esconder la cabeza, le trae como cierta tranquilidad momentánea. Él siente que si no resuelve, si lo manda para más adelante, está como en un refugio momentáneo; él sabe que el problema sigue estando pero siente como cierta paz: “ahora no vieja, ahora no; lo vemos otro día que hoy quiero estar en mi casa en paz, un día que quiero estar tranquilo y tú me vienes siempre con el mismo tema, me haces acordar a mi vieja”. Son así, y van evadiendo la situación.

El gran conflicto

O sea los hombres suelen esconder la cabeza cuando hay un problema que no saben cómo resolver. Este es el gran conflicto: hay que tomar una decisión y no sabemos cómo resolver ese problema, o qué decisión tomar. Porque si él supiera qué decisión tomar, te lo diría en el momento. Cuando no te lo puede decir en el momento es porque no sabe, y nosotras creemos que el hombre tiene que saber todo y tienen que ser experto en todo. Pero él no sabe y no puede admitir que no sabe no puede decirte la verdad: “no sé qué podemos hacer, no sé donde podemos ir, la verdad es que yo nunca en mi vida cambié un cuerito de la canilla”. El hombre lo tiene que hacer para demostrar que es macho, que él sabe; y cuando vos conseguís que otro lo venga a arreglar, dice: “yo lo hubiese hecho mejor, éste te robó, mira lo que te cobró, te vio la cara de tonta”.

Los hombres no quieren hablar con nosotras de los problemas… ¡quieren resolverlos! En cambio a las mujeres nos gusta hablar de una situación; aún si no la resolvemos, nos sentimos tranquilas cuando hablamos de la situación: “mira, yo creo que tendríamos que hacer una terapia porque no estamos bien” y él no te habla, pero los hombres no quieren hablar, los hombres quieren resolver. Y cuando no encuentran una solución esconden la cabeza. En vez de decir: “no sé… busquemos a alguien que nos ayude”, dicen: “más adelante, después vemos”, hacen silencio, se van, escapan. Los hombres huyen para atrás, las mujeres huimos para adelante; a veces nos mandamos y terminamos mal, porque nos mandamos sin pensar; pero el hombre huye para atrás, se repliega, porque como no tiene una respuesta siente temor. Los hombres si no tienen una respuesta sienten que van a ser ‘menos machos’; ellos tienen que tener la respuesta justa y clara. Lo que hay que hacer es explicarle a ese hombre que no estás esperando la gran respuesta justa y clara, estás esperando que compartan cómo van a resolver algo, nada más. Que no estás esperando que él tenga la palabra de autoridad, la palabra que va a cerrar el caso, sino que estás queriendo compartir, ver juntos cómo pueden buscar una solución; pero eso a los hombres esto les cuesta mucho.

¿Cómo reacciona una mujer cuando el marido esconde la cabeza y no quiere resolver el problema cuando ya pasaron años o meses y está en la misma situación, sin una respuesta? Se enoja, se pone mal, se siente cansada, se pone insistente, toma soluciones ella sola, dice: “¡sal de acá, no te quiero ver más!”, toma decisiones ella sola.

La mayoría de las veces lo que hacemos las mujeres es explotar, el modo explosión.

Así como al hombre se le activa el modo de ahorro de energía, a nosotras la energía se nos potencia y parece que vamos a explotar en cualquier momento. Como ya venimos diciéndole lo mismo, hablando siempre el mismo tema, (“el nene no tiene zapatillas, no tenemos plata, tenemos que comprarle zapatillas al nene, no tenemos plata”), tenemos que tomar la decisión. Llega un momento que se te activa el modo explosión, y cuando se te activa ese modo puedes hacer dos cosas: no hacer nada y decir: “bueno, él no toma decisiones yo tampoco”, entonces las cosas siguen así hasta que él se digne a tomar una decisión. La otra es: “hago todo sola. Si yo puedo tomar una decisión sola ¿para qué le pregunto a él?” Si viste que compartirlo no te da resultado y está a tu alcance tomar la decisión sola, tómala. No estoy diciendo que tomes una decisión sola y lo dejes a él a un costado, sino que le compartas; si él no decide, porque no sabe cómo, tú le decís: “¿me permites tomar esta decisión a mí?, tú no quieres hablar de este tema, ¿me permites tomarla a mí?”. Él te va a decir: “sí, haz como quieras” o te va a decir: “no, ven que hablamos”, porque te conoce.

Desdramatizar

La otra opción es desdramatizar la escena; si no quieres tomar sola las decisiones, no le digas: “esto es de vida o muerte”; a veces las mujeres exageramos un poco, decimos que es de vida o muerte, que lo tenemos que decidir hoy sí o sí. Dile: “hay un pequeño problemita, mañana se nos vence la luz y no tenemos plata… ¿se te ocurre algo?”. Desdramatizar. “Mira, nuestro hijo se está drogando con todos los chicos de la esquina, y está mal… ¿te parece que es un tema para que charlemos ahora?”. Porque cuando nosotros se lo hacemos más grande, él se acobarda más, no tiene la respuesta y vuelve a meter la cabeza en la arena. Tenemos que desdramatizar, hacer que la situación no sea tan grave. Nosotras sabemos que es grave, pero tratemos de desdramatizar la situación para que él pueda sacar la cabeza y pueda decidir algo: “mira, hay un asunto pero, ¿para qué lo vamos a charlar ahora si recién llegas del trabajo, estás cansado ¿no mi amor?, no tiene sentido que lo hablemos ahora…” Te va a decir: “sí, esto es importante”. Tienes que desdramatizar.

Hay decisiones que son menores y no necesitamos consultar, así como nuestra pareja no tiene por qué venir a consultar todas las cosas con nosotros. Hay decisiones que se toman y se toman, no tiene que ser todo compartido; hay cosas que sí y hay cosas que no.

Y hay otras mujeres: las que explotan pero de alegría. Cuando el marido esconde la cabeza como el avestruz dicen: “¡esta es mi oportunidad!” Son las que aprovechan estas situaciones donde el otro deja un vacío. Es tu oportunidad para ocupar ese espacio, porque cuando hay un espacio vacío no se lo tienes que dejar a otro, lo tienes que ocupar tú y reclamar la recompensa de ese lugar. Cada lugar tiene recompensa, cada territorio tiene recompensa; pero si alguien deja ese territorio lo vas a ocupar tú. Cada terreno tiene su recompensa y tienes que atreverte a reclamarla.

Queridas mujeres, tenemos que tener mentalidad de abundancia y no mentalidad de queja. Hay mujeres que esperan hasta que el marido decida en lugar de tener mentalidad de abundancia. Hay una oportunidad que alguien no está tomando, y esa oportunidad la voy a tomar yo y voy a tomar la recompensa que viene con ella.

¿Cómo es una  mujer con mentalidad de abundancia? 

Es productiva. Si yo sé que hay esterilidad en un área de mi vida, tengo que dejar de ser estéril. ¿Cuál es el área de tu vida en donde todavía no hay fruto, donde todavía no estás viendo resultados, que estás esperando que otro tome una decisión? Dices: “mi matrimonio anda mal, tenemos que hacer una terapia de pareja, y él no toma la decisión de empezar la terapia de pareja…” ¿qué estás haciendo tú?, ¿qué estás decidiendo? Hay cualquier cantidad de mujeres que frente a la no-decisión de los hombres se quedan cruzadas de brazos, porque todavía siguen en estado de dependencia, están esperando: “es que mi marido no decide, él no quiere” y esa es una gran mentira; si él no quiere, no quiere él, pero yo no soy él. Yo tengo capacidad de decisión, tengo la capacidad para tomar la autoridad sobre mi vida y tomar las mejores decisiones para mí. Si tiene que ver con los hijos, toma las  mejores decisiones para tus hijos, toma las mejores decisiones para tu casa, toma ese terreno libre ¿qué estás esperando? Busca otro modo de conseguir el dinero, siempre que sea de manera honrada. Tienes que tener mentalidad de abundancia y ser productiva. “Pero así es muy fácil: le dejo todo servido y le hago todo muy fácil a él”, es un problema de él, porque la recompensa se la pierde él, porque hay una recompensa detrás de cada decisión que tú tomas.

Lo primero que tienes que tener para ser una mujer abundante en todas las áreas de tu vida es una actitud emocional nueva. ¿Cómo respondes a tus áreas que todavía no tienen fruto?, ¿con angustia, dolor, depresión, tristeza? Decir: “estoy mal y no tengo plata, y mi marido no se hace cargo de los hijos, esa es la situación de siempre”; es decir, vives tus estados de debilidad con una tremenda angustia. Pero ya sabes cuál es la clave: “regocíjate, alégrate, empieza a saborear la victoria”.

Tu oportunidad

Queridas mujeres, no se pierdan más los terrenos vacíos, hay tesoros escondidos en terrenos que están sin dueño, porque los dueños no ha querido hacerse cargo. Anda, ocupa ese lugar, remueve la tierra y encuentra la recompensa para tu vida.

La abundancia viene por la decisión; es tu oportunidad. Tienes que aprovechar toda situación de tu vida como una oportunidad. No leas negativamente las cosas de tu vida, sino como una oportunidad. Si el otro no hace nada, no se mueve, esa es tu oportunidad. Cuando ves que alguien no se mueve es porque es tu oportunidad; cuando ves que alguien no toma una decisión, muévete, porque esa es tu oportunidad. Cuando ves que alguien no hace algo muévete tú a hacerlo, porque esa es tu oportunidad.

Siempre vamos a encontrar excusas, razones para explicar todo, porque siempre en algún área de nuestra vida somos estériles. Si yo te preguntara, ¿por qué en el área económica no tienes fruto? Tú me darías una razón: “porque no puedo trabajar; tengo hijos pequeños; mi marido no me ayuda; estoy sola; estoy enferma”, siempre vamos a encontrar razones para defender nuestra esterilidad. Pero las mujeres tenemos que buscar razones para fructificar.
Cada situación de nuestra vida es una oportunidad para fructificar; cada crisis que estás viviendo es tu oportunidad para ser fructífera en un área de tu vida, no es para seguir siendo estéril. No sigas justificando tu esterilidad: “y, no me va bien porque llueve; y no me va bien porque mi marido fue malo; y no me va bien porque mis hijos tal cosa”, siempre puedo dar excusas de por qué no soy fructífera, de por qué soy estéril. Pero la de al lado tuyo no está pensando cómo se va a justificar, está pensando cómo va a dar fruto en medio de esa crisis, porque sabe que todo terreno tiene recompensa.

Conoce tus límites y luego ignóralos

Alguien dijo: “conoce tus límites y luego ignóralos”. “Yo sé que mi marido no va a resolver esta situación, yo sé que hace años estoy insistiendo que mi marido determine algo sobre la vida económica, o sobre la relación con su ex-mujer, o su relación con su madre; ese es mi límite, yo sé que es mi límite, pero yo voy en busca de mi recompensa”. No puedes detenerte en el límite, no puedes detenerte y decir: “ya está, esto es así y va a ser así para siempre”; tienes que extenderte, no vivas la vida con cara de necesidad porque vas a recibir migajas; si vivís la vida detrás de ese hombre queriendo que te dé una respuesta para algo, vas a vivir de migajas, cuando él te la quiera dar y la cantidad que te quiera dar.

La abundancia llama a la abundancia. Y la abundancia se ve primero en tu rostro y en tus palabras. ¿Cómo estás hablando, qué sale de tu boca? ¿Qué estás llamando con tu boca, con tu rostro?, ¿tienes cara de necesidad? Hay mujeres que se ponen a la mañana la careta de la necesidad, “a ver a quién le voy a pedir hoy, quién me va a ayudar, a ver quién me va a dar para mis hijos”, se ponen la cara de necesidad y en el día reciben migajas. En cambio, hay mujeres que son fuertes y valientes, que se levantan cada mañana decretando abundancia, decretan: “este es el día en que me gozaré y me alegraré”; “este día yo sé que lloverá abundancia sobre mi vida, yo sé que soy una mujer rica, yo sé que todas las cosas están a mi favor, yo sé que tendré más, yo sé que creceré, yo sé que maduraré, yo sé que hay más para mi vida… ¡ésta es mi oportunidad! ¡Somos mujeres de abundancia!